Connect with us
Good News

Sonido 13, el enigma de Julián Carrillo

Publicada

Violinista y director de orquesta, el potosino es reconocido mundialmente como uno de los pioneros del microtonalismo: una teoría que rompió con los esquemas tradicionales de la música occidental y que Carrillo llamó "Sonido 13".

Sonido 13, el enigma de Julián Carrillo…

México una tierra de genios, solo falta reconocerlos.

Considerado por expertos musicólogos como un revolucionario inventor y un visionario desarrollador de ideas, el compositor y científico mexicano Julián Carrillo (1875-1965), es aún un enigma.

Advertisement

Banner publicitario

Microtonalismo

​Violinista y director de orquesta, al potosino se le reconoce mundialmente como uno de los pioneros del microtonalismo: una teoría que rompió con los esquemas tradicionales de la música occidental y que Carrillo llamó «Sonido 13».

«Demostró que el sonido puede fraccionarse en tonos aún más pequeños de los conocidos hasta el siglo 20 y a partir de esa premisa, propuso una nueva sistematización de intervalos», apunta el compositor tapatío Gabriel Pareyón, doctor en Filosofía por la Universidad de Helsinki, Finlandia.

En otras palabras, la clásica escala Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si, con sus bemoles y sostenidos, resulta insuficiente para la exploración del sonido, de acuerdo con Carrillo.

Compositor Julian Carrillo

Compositor mexicano, Julian Carrillo/Stocksnap

Pionero

No es que el mexicano haya descubierto el hilo negro, acota Juan Sebastian Lach, doctor en Investigación Artística por la Universidad de Laiden, Holanda, sino que fue el primero en formalizar un estudio sistemático sobre el microtonalismo.

«Descubrió 96 notas en una octava y produjo una vanguardia de música experimental», explica el especialista en microtonalidad y psicoacústica.

A partir de 1914, el violinista compuso un abundante repertorio vanguardista para contrabajo, viola, violín solo, instrumentos de aliento, arpa y piano, a este último dedicó cuatro décadas de su vida para desarrollar un instrumento que le permitiera ejecutar piezas de su revolucionario sistema: el «Piano Metamorfoseador».

Lamentablemente, a Carrillo se le relegó de la comunidad artística, se le tildó de loco y se le condó al ostracismo por los gobiernos posrevolucionarios debido a que fue becario durante el mandato de Porfirio Díaz.

De acuerdo con Lach, el poco interés por la música experimental que muestra el público mexicano y las autoridades culturales; la cerrazón de los herederos del compositor porque no se le compare con otros movimientos y teorías similares; han influido en el lento abordaje de su obra.

Estudios a la música concertista

Sin embargo, son cada vez más las tesis doctorales que se dedican a la música del concertista, asegura Lach, y las investigaciones históricas realizadas en torno a la figura de éste.

La creación de la Escuela Estatal de Iniciación Musical Julián Carrillo, en San Luis Potosí, y el nacimiento del disco «Seis Casi Sonatas en Cuarto de Tono para Violoncello Solo», de Jimena Giménez Cacho, son muestra del inevitable triunfo de esta revolución largamente aplazada.

Piano metamorfoseador

Piano Metamorfoseador/Stocksnap

Publicado en Mural

 

Juan Carlos Sagredo       Caletre

 

<JSS> 

Advertisement
Comenta

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Good News

Postres mexicanos que no pueden faltar en tu mesa esta Navidad

Publicada

on

En México también nos lucimos con los postres. Nuestra gastronomía aporta sabores y tradiciones que se han vuelto parte esencial de la Navidad. Por eso, aquí te compartimos algunos postres navideños made in México que no pueden faltar en la mesa durante estas fechas.

Los buñuelos

Estas crujientes tostadas forman parte del acervo culinario de gran parte de la República Mexicana y cuentan con múltiples variantes regionales. En Veracruz, por ejemplo, existen versiones hervidas que se preparan con jaiba, piña o arroz; mientras que en Oaxaca son fritos en manteca, espolvoreados con azúcar y servidos sobre hojas secas de maíz, lo que les da un sello muy particular. Hay muchas formas de disfrutarlos, pero todos conservan ese sabor festivo tan característico.

Los tejocotes en dulce

Este postre es una delicia de herencia novohispana con raíces prehispánicas. Su presencia en la temporada navideña se debe a que el tejocote es una fruta que abunda en estos meses. Tradicionalmente se cocina con guayaba y ralladura de naranja, y se endulza con piloncillo o azúcar, dando como resultado un dulce reconfortante y lleno de tradición.

Advertisement

Banner publicitario
Cinco deliciosas frutas 100% mexicanas, tejocote

Pan de elote

El elote es uno de los ingredientes más consumidos en México y su sabor permite crear una gran variedad de recetas. En esta temporada, cuando se antoja un café o un chocolate caliente, el pan de elote se convierte en el acompañante ideal. Para su elaboración suelen utilizarse ingredientes como queso fresco, mantequilla y azúcar, que le aportan una textura suave y un sabor inconfundible.

Polvorones de harina

Aunque su origen se atribuye a España, los polvorones de harina llegaron a México y se adaptaron hasta convertirse en un clásico de la Navidad. Son de los dulces más económicos de la temporada, ya que se elaboran con ingredientes sencillos como harina de trigo, grasa de cerdo, azúcar y almendra. Su bajo costo no les resta sabor, y por el contrario, los mantiene como favoritos en muchas mesas.

Las hojarascas

Reciben este nombre porque se deshacen en la boca. Estas galletas tradicionales se preparan de distintas maneras según la región. En Pátzcuaro, Michoacán, la masa se elabora con harina, yemas de huevo, mantequilla, manteca de cerdo y miel, y se aromatiza con especias como clavo, canela y anís. En Nuevo León, en cambio, se preparan con azúcar, canela, harina de trigo o maíz, manteca vegetal, huevo, vainilla y leche. Una vez horneadas, se revuelcan en azúcar y canela molida.

 

Continúa leyendo
Good News

Alfeñiques, creatividad y dulzura del sincretismo

Publicada

on

Alfeñiques, artesanía, creatividad y dulzura del sincretismo
La elaboración de alfeñiques en México se registró por primera vez en el siglo XVII. Foto: @guanajuatogob.

La elaboración de alfeñiques en territorio mexicano se registró por primera vez en el siglo XVII, durante el periodo colonial. 

La técnica para cocer y moldear azúcar llegó a la Nueva España como parte de los intercambios culturales impuestos por el dominio europeo, aunque su permanencia fue resultado de la adaptación y apropiación local.

Esta práctica tiene sus antecedentes en la confitería árabe-andalusí, difundida previamente en la península ibérica. En el contexto novohispano, la técnica se transformó al integrarse a las tradiciones y rituales de los pueblos originarios. 

Advertisement

Banner publicitario

La palabra alfeñique proviene del árabe hispánico al-faníq y se relaciona con un dulce elaborado a base de azúcar cocida. Su significado, “delicado”, alude tanto a la textura del material como al trabajo minucioso requerido para su elaboración artesanal.

Alfeñiques, un arraigo comunitario

Con el paso del tiempo, la producción de alfeñiques dejó de ser una técnica importada y se integró a la confitería tradicional mexicana.

Su elaboración se consolidó en distintas regiones del País, entre ellas Puebla, Michoacán, Guanajuato, Estado de México, Aguascalientes, Guerrero, Nayarit y Oaxaca.

En Toluca, Estado de México, esta tradición dio origen a la Feria del Alfeñique, una de las celebraciones más antiguas vinculadas a la producción artesanal de dulces.

Esta feria se realiza cada año en noviembre y reúne a artesanas y artesanos que elaboran figuras de azúcar, chocolate, amaranto y otros ingredientes, manteniendo prácticas transmitidas por generaciones.

Aunque los alfeñiques se asocian principalmente con celebraciones como el Día de Muertos, las posadas y la Navidad, pero su presencia no se limita a estas fechas.

En diversos mercados del País, estos dulces forman parte de la economía local y de la continuidad de los saberes artesanales.

Alfeñiques, artesanía, creatividad y dulzura del sincretismo
La palabra alfeñique proviene del árabe al-faníq y significa delicado. Foto: @guanajuatogob.

Alfeñiques, elaboración artesanal

El proceso de elaboración del alfeñique requiere control del calor y la humedad. El azúcar de caña se mezcla con agua y se somete al fuego hasta obtener una pasta moldeable, a la que se incorporan ingredientes como claras de huevo, aceite de almendras y gotas de jugo de limón.

La pasta se moldea a mano o con moldes tradicionales, generalmente de yeso. De este proceso surgen figuras como animales, frutas y angelitos, así como las calaveritas de azúcar, que adquirieron un significado particular en el contexto del Día de Muertos.

En las ofrendas, las calaveras de alfeñique representan la memoria y la relación entre la vida y la muerte desde una visión cultural propia. Más que un símbolo fúnebre, funcionan como un elemento de diálogo entre generaciones y como expresión de identidad colectiva.

En diversas comunidades, la elaboración de alfeñiques es reconocida como parte del patrimonio cultural inmaterial. 

Continúa leyendo
LO MÁS VISTO