Verdad o reto, estúpida, triste y ridícula cinta

Verdad o reto
Por Arthur Tartarosky
Una cinta de terror dirigida a los adolescentes, hecha por hombres de 45 años con mente de adolescentes, sólo puede terminar en desastre y tristeza.
Truth-or-Dare (2018), dirigida por Jeff Wadlow, es un thriller de horror (de nombre, no de acción). Actúan Lucy Hale, Sam Lerner, Nolan Gerard Funk, Tyler Posey, Landon Liboiron, Gary Anthony Williams, Violett Beane y Sophia Ali.
La trama. Un grupo de idiotas adolescentes (de 31 años) mutantes se van de vacaciones a México donde conocen a un sujeto extraño que los invita a jugar verdad o reto sin percatarse de que el juego está poseído (sí, suena estúpido y lo es) por un ente ridículo que inventa las reglas, e inventa nuevas continuamente, en beneficio de hacer difícil seguir la trama y tomar enserio la historia y personajes. Nuestros tontos deberán quitarse la maldición o morirán de maneras hilarantes.
Lo que hay aquí es una comedia que nunca logró su cometido. Un híbrido patético de Final Destination, “n” cantidad de películas de exorcismos e It Follows, pero carece de la creatividad, el sentimiento de urgencia y terror que caracteriza a las mencionadas piezas maestras.

Los personajes son…
No sólo peca de ser poco original, sus personajes son terribles; son un grupo de amigos y cuando uno de ellos muere apenas y demuestran un vago sentimiento de tristeza —de hecho, parecen alegrarse de librarse de una carga—; y una vez que los conoces lo único que quieres ver es cómo mueren porque son pésimos seres humanos; si a ellos no les importa, ¿por qué a ti sí? De verdad las actuaciones son horrendas y los personajes aburridos.
Llena de jumpscares —que no asustarían ni a un niño de kínder— resulta el típico filme de adolescentes estereotípicos, egoístas, calientes, dramáticos y escandalosos que no te dejan disfrutar de lo que sea que estés haciendo y, después de soportarlos por más de 15 minutos, exiges justicia.
Agregado a lo anterior, usa todo lo que está de moda en el internet para mantener la atención de los chavos; tiene pornografía de tortura para adolescentes, no entiende cómo funcionan sus reglas ni cómo desarrollarla; el antagonista es una burla —qué es un demonio— llega al nivel de ridículo; su premisa es estúpida, su naturaleza es inútil, insulsa.
Lo único bueno de Truth-or-Dare es que es bastante ridícula, constantemente me mató de risa.
¿Deberían verla?
Puedo predecir que está destinada a entrar al salón de la fama de “Es tan mala, que es buena”. Si les gustan las malas películas de terror que acaban en comedia, Truth-or-Dare es la basura que estaban pidiendo; como película de terror fracasa; como idea para explorar la complejidad de los sentimientos y secretos humanos, fracasa de manera estrepitosa. Es un mediocre drama adolescente que te hará jugar verdad o reto con tus amigos para averiguar quién pagará las entradas del cine o poner la cabeza bajó la llanta de una camioneta. Véala bajo su propio riesgo.
Hasta entonces, saludos, y recuerden, así como en la vida, todo pasa en el cine.
Seis películas de Navidad que marcaron nuestra infancia

Ser niño durante las décadas de 1980 y 1990 implicaba sentarse frente al televisor y sintonizar el Canal 5 para ver películas que, con el paso del tiempo, se convirtieron en clásicos de la temporada navideña.
Sin ellas, la Navidad no se sentía completa. Por las noches, era habitual verlas iluminados por las luces del árbol, como parte de un ritual familiar.
Aquí te compartimos seis películas que marcaron nuestra infancia:
Mi pobre angelito
Uno de los títulos infaltables es Mi pobre angelito (Home Alone, 1990), un clásico que, aunque muy repetido, sigue vigente. La historia gira en torno a Kevin McCallister (Macaulay Culkin), un niño ingenioso que se queda solo en casa después de que su familia lo olvida al salir de vacaciones de Navidad. Su creatividad y ocurrencias lo convierten en el héroe inesperado de la historia.
Vacaciones de Navidad
Otra película emblemática es Vacaciones de Navidad (National Lampoon’s Christmas Vacation, 1989). Chevy Chase interpreta a Clark Griswold, el padre de una familia de clase media estadounidense que sueña con una Navidad perfecta. Sin embargo, todo se descompone con la llegada de un primo incómodo y su peculiar familia, lo que desata una serie de situaciones caóticas. Su éxito en Estados Unidos dio pie a varias secuelas, aunque ninguna logró igualar el impacto de la original.
El regalo prometido
A la lista se suma El regalo prometido (Jingle All the Way, 1996). Arnold Schwarzenegger da vida a Howard Langston, un padre absorbido por el trabajo que deja en segundo plano a su familia. Su descuido lo lleva a olvidar comprar el juguete más codiciado de la temporada, el Turboman, y a emprender una carrera contrarreloj para conseguirlo y no fallarles a su hijo.
Milagro en la calle 34
Milagro en la calle 34 (Miracle on 34th Street, 1994) es un clásico que no siempre tuvo tanta presencia en televisión, pero dejó huella. Se trata de un remake de la versión original de 1947. En esta adaptación, Richard Attenborough interpreta a Santa Claus, acompañado por Mara Wilson, recordada por su papel en Matilda. La historia se centra en un hombre contratado para encarnar a Santa en un desfile navideño, quien se toma tan en serio su papel que termina enfrentando un juicio cuando la gente duda de su cordura.
¡Cómo el Grinch robó la Navidad!
Durante los 25 de diciembre de los años ochenta y noventa, era común que Canal 5 transmitiera ¡Cómo el Grinch robó la Navidad! (How the Grinch Stole Christmas!, 1966), hoy conocida simplemente como El Grinch. Su animación y la forma directa de retratar al personaje principal resultaban cautivadoras: un ser gruñón que despertaba rechazo y simpatía al mismo tiempo.
Santa Claus viene a la ciudad
Como mención especial, destacan las películas realizadas en técnica de stop motion entre las décadas de 1960 y 1970 por Arthur Rankin y Jules Bass. En total, produjeron alrededor de 20 títulos que se volvieron referentes de la Navidad televisiva. Uno de los más recordados es Santa Claus viene a la ciudad (Santa Claus Is Comin’ to Town, 1970), que aún hoy conserva su encanto.
¿Qué es el cine distópico?

El cine distópico es una corriente dentro de la ciencia ficción que retrata mundos donde la sociedad colapsa o vive bajo sistemas autoritarios, tecnológicos o ambientales extremos.
El cine distópico retrata futuros apocalípticos, por ejemplo, producciones como Mad Max, Blade Runner y La Naranja Mecánica.
Cristian Vargas Díaz realiza un recorrido por las mejores películas del género como La Jetée, Akira, Matrix y Terminator.
-
ZMG6 enero 2026Todo listo para la festividad de los Reyes Magos en Cajititlán
-
ZMG6 enero 2026Reparten 500 roscas y mil 700 litros de chocolate en Guadalajara
-
ZMG6 enero 2026Policía de Guadalajara detiene a 69 personas en una semana
-
ZMG6 enero 2026Guadalajara invita a la partida de la tradicional rosca de Reyes













