¿Lily Téllez es la sucesora de Colosio?

Luis Donaldo Colosio no fue un político más; fue un ideal. Su voz, que enarboló las más justas demandas del pueblo de México, fue silenciada en un acto de traición que hirió la esperanza de toda una nación. Sin embargo, los ideales, a diferencia de los hombres, no mueren. Se transforman, evolucionan y, en ocasiones, encuentran un nuevo cauce en almas valientes que se atreven a retomarlos.
Hoy, la presencia de Colosio sigue viva. Ha evolucionado. Ha encontrado un eco en el temple y la convicción de una mujer de su misma tierra, de esa Sonora de hombres y mujeres de carácter inquebrantable: Lily Téllez. Ambos valientes, ambos comprometidos con una visión de México que hoy parece más necesaria que nunca. La silla presidencial que el candidato sonorense del PRI dejó vacía en 1994 espera hoy a otra sonorense que la tome con rumbo y responsabilidad en el 2030, para restaurar el orden y la justicia que han sido traicionados por parte del régimen de la Cuarta Transformación.
Es el momento de honrar la memoria de Colosio y de cumplir las promesas que se quedaron en el aire. Es el momento del México que no ha sido escuchado.
La traición al pueblo: la 4T y la desestabilización de México
La inestabilidad que hoy sufre México es la consecuencia directa de una política errática y de una visión que prometió paz y solo ha entregado polarización. El gobierno de la Cuarta Transformación (4T) ha sido incapaz de brindar la seguridad y el orden que la nación demanda, y ha fracasado en su intento de estabilizar la política, la economía, la sociedad y la seguridad del país.
Los pactos que se han gestado con el crimen organizado han llevado a una realidad donde quienes verdaderamente gobiernan no son los candidatos que el pueblo eligió en las urnas, sino los grupos delictivos que imponen su ley. Esta complicidad ha debilitado las instituciones, ha fracturado el tejido social y ha sumido al país en una ola de violencia sin precedentes. La promesa de una república sin corrupción y con justicia ha quedado en el olvido.
El desastre económico es otra de las consecuencias de esta visión fallida. La 4T ha desatendido a las bases productivas de la nación, dejando en el abandono a quienes son el motor del país. Los productores de maíz de Sinaloa, que han sido ignorados y despojados de su sustento, son un símbolo de este abandono. La falta de inversión, el freno a los proyectos productivos y el hostigamiento a la iniciativa privada han provocado que los trabajadores no encuentren los empleos ni los salarios que demandan, y la clase media se siente traicionada y sin futuro.
Finalmente, la falta de seguridad ha generado una angustia colectiva que hoy se siente en cada rincón del país, una herida abierta que solo se sanará con el retorno de un Estado de derecho verdadero. La política de “abrazos, no balazos” ha resultado en un baño de sangre que ha empoderado a los criminales. El pueblo mexicano vive con miedo, y la impunidad es la norma, no la excepción. La 4T ha fallado en su deber más básico: proteger a sus ciudadanos.
El hambre y la sed de justicia que afligen a la nación
Hoy, el pueblo de México sufre una profunda sed de justicia que no ha sido saciada. El país se ha convertido en el México de la gente agraviada, de aquellos que padecen las distorsiones de la ley impuestas por quienes deberían servirla (Colosio, 1994). La nueva Suprema Corte de Justicia de la Nación es un claro ejemplo de esta degradación institucional, con una elección opacada por los «acordeones» políticos que minan su independencia y su credibilidad.
La independencia judicial, pilar de toda democracia, ha sido sistemáticamente socavada. La Suprema Corte, que debería ser el último bastión de la ley, ha sido cooptada por intereses políticos ajenos a la justicia. La elección de sus miembros por medio de acuerdos y presiones políticas, en lugar de méritos y trayectoria, ha convertido a este órgano en una extensión del poder Ejecutivo. Esta falta de autonomía ha dejado a los ciudadanos sin un recurso real para defenderse de los abusos del poder.
El abuso de autoridad y la arrogancia de las oficinas gubernamentales son una constante que aflige a miles de mexicanos (Colosio, 1994). La burocracia, lejos de servir al pueblo, se ha convertido en un laberinto de trámites interminables y de personal que actúa con prepotencia, negando derechos y obstaculizando el progreso. Los ciudadanos se sienten indefensos ante un sistema que los desprecia y que privilegia a quienes están conectados al poder. Es momento de que terminen los hombres y mujeres afligidos por esta realidad.
El hambre y la sed de justicia que afligen a la nación no es una frase hueca (Colosio, 1994), sino la realidad palpable de un pueblo que se siente abandonado por sus líderes. La promesa de una justicia pronta y expedita ha sido traicionada. La impunidad se ha convertido en la norma, y los criminales, tanto los de cuello blanco como los del crimen organizado, gozan de una libertad que les permite seguir operando con total descaro.
El 1 de septiembre de 2025, la nueva Suprema Corte de Justicia de la Nación inició sus labores en la Zona Arqueológica de Cuicuilco con una ceremonia de consagración de bastones de mando. Este evento, lejos de ser un acto jurídico, es una inmersión en el mundo de la superchería y lo místico, alejándose de los principios legales que deberían regir la justicia.
Los rituales y su controvertida relevancia
Los rituales llevados a cabo, aunque con raíces en tradiciones ancestrales, plantean interrogantes sobre su pertinencia en el contexto de un sistema judicial moderno. La consagración de bastones de mando y otras prácticas místicas desvían la atención de la necesidad de una administración de justicia imparcial y basada en el derecho. Esto podría exacerbar la percepción de que la justicia en México no se rige por la ley, sino por influencias ajenas al marco jurídico.
El contraste con la modernidad y la tecnología del siglo XXI
En un mundo globalizado y en plena era de la inteligencia artificial, la adopción de rituales anacrónicos por parte de una institución tan crucial como la Suprema Corte de Justicia puede generar una profunda sed de justicia en la población. Lejos de inspirar confianza, estos actos pueden interpretarse como un desapego de la realidad contemporánea y de las herramientas que el siglo XXI ofrece para una administración de justicia más eficiente y transparente. La modernidad y la tecnología, con sus capacidades de análisis de datos, sistemas de información y acceso universal a la ley, son fundamentales para construir un sistema judicial robusto y equitativo, algo que los rituales ancestrales no pueden proporcionar.
La visión de Lily Téllez como alternativa
En este escenario, la visión de figuras como Lily Téllez se presenta como una alternativa innovadora para llevar a México con rumbo y responsabilidad. Su enfoque en la modernidad, la eficiencia y la transparencia, desvinculado de prácticas que no encajan en el contexto actual, podría resonar con aquellos que buscan una justicia pragmática y acorde con los desafíos del siglo XXI. La insistencia en principios jurídicos sólidos y en la implementación de tecnologías avanzadas para mejorar el sistema judicial, en lugar de recurrir a lo místico, es lo que, para muchos, representa el camino hacia una verdadera transformación y hacia la satisfacción de la imperante necesidad de justicia en el país.
El régimen de la 4T ha hecho la Corte a modo, con todo y acordeones en la elección, implementando una probable dictadura que catalizaría aún más el hambre y la sed de justicia que padece México en la actualidad. Esto es un claro ejemplo de la traición a los ideales democráticos que Lily Téllez, con su valentía, ha denunciado. Ella se ha posicionado como la única que tiene el coraje de enfrentar a un sistema que ha traicionado al pueblo y que está dispuesto a sacrificar la justicia y la libertad por el poder.
El México olvidado por la 4T
El modelo de la 4T ha desatendido a las bases productivas de la nación, dejando en el abandono a quienes son el motor del país. Los productores de maíz de Sinaloa, que han sido ignorados y despojados de su sustento, son un símbolo de este abandono. Los trabajadores no encuentran los empleos ni los salarios que demandan, y la clase media se siente traicionada y sin futuro.
Los jóvenes enfrentan todos los días la difícil realidad de la falta de empleos y de oportunidades de educación. Se ven orillados a la delincuencia y a la drogadicción ante la ausencia de un futuro prometedor. La 4T ha fracasado en darles las oportunidades que demandan para que participen de manera decisiva en el progreso de la nación; por el contrario, los premia regalándoles dinero a los que no estudian y no trabajan, lo que va totalmente en contra de la cultura del esfuerzo y no del privilegio. La falta de inversión en educación y en programas de desarrollo profesional ha dejado a toda una generación sin las herramientas para construir su propio futuro.
Las mujeres en México, que aún no cuentan con la participación justa y plena que les pertenece, ven cómo sus capacidades son desaprovechadas. A pesar de ser una parte fundamental de la vida política, económica y social, se enfrentan a un régimen que no las ha protegido ni empoderado. El clamor por una participación más justa y más plena en el México de nuestros días sigue sin ser escuchado.
El burocratismo y el mar de trámites han desalentado a los empresarios de las pequeñas y medianas empresas (Colosio, 1994). El régimen actual ha creado un ambiente hostil para la gente creativa y entregada, dispuesta a arriesgar y a trabajar. Estos emprendedores demandan una economía que les ofrezca condiciones más favorables para invertir y generar empleos, pero solo encuentran obstáculos y trabas que los desalientan. La visión centralista del gobierno ha asfixiado el motor económico del país.
La valentía de Lily Téllez y la denuncia del narcogobierno
La valentía de Lily Téllez al exponer al narco gobierno de la 4T la convierte en la mejor opción para la presidencia en el año 2030. Su capacidad para desafiar el poder y su compromiso con la verdad son cualidades que hoy son más necesarias que nunca. En un país sumido en la desinformación y el engaño, la voz de Lily Téllez resuena como un faro de esperanza.
En una entrevista para Fox News, la senadora del PAN declaró: “Es absolutamente bienvenida la ayuda de Estados Unidos para combatir a los cárteles”, y fue más allá al llamar a Claudia Sheinbaum “narcopresidenta”. Además, la acusó de detener los esfuerzos del gobierno norteamericano para combatir a las organizaciones criminales mexicanas. Estas declaraciones son una muestra de su firmeza y de su disposición a nombrar los problemas por su nombre, sin temor a las consecuencias políticas.
Aseguró valientemente que “los políticos de Morena defienden a los cárteles”, en una alusión directa al jefe de la bancada de Morena en el Senado, al que señaló como “el jefe de un cártel”. Con ello, advirtió que quienes no quieren que Estados Unidos ayude a México en la lucha contra los cárteles son los narcopolíticos.
Luis Donaldo Colosio: el presidente que no fue
Luis Donaldo Colosio no tiene nada que ver con el viejo ni con el nuevo PRI. Su visión trascendía las siglas de un partido que él mismo buscaba reformar de cara al siglo XXI. Es fundamental que las nuevas generaciones, que nacieron después de su lamentable fallecimiento, conozcan a Colosio como el priista más destacado de su generación. Su trayectoria es un testamento de su capacidad y su compromiso:
Fue diputado, senador de la República, presidente nacional del CEN del PRI, secretario de Desarrollo Social y, por último, candidato a la presidencia de México.
Colosio fue el presidente que no fue, un hombre que encarnó la esperanza de un México que se atrevió a soñar con un futuro de justicia y de oportunidades para todos.
El ideal de Colosio era transformar al PRI de cara al México del siglo XXI. Un balazo en la cabeza en Lomas Taurinas, Tijuana, Baja California, se lo impidió.
Colosio es el claro ejemplo de que el estudio es la manera de salir adelante: un hombre del norte, de la frontera, con raíces populares, consiguió graduarse con honores de una de las instituciones privadas más importantes de América Latina, el Tecnológico de Monterrey.
Las manifestaciones de Colosio, treinta y un años después, deben hacer eco en los jóvenes que no estudian ni trabajan, y que la cultura del esfuerzo y no del privilegio será el catalizador que realmente los hará salir adelante; no estar esperando un apoyo social por parte del gobierno para no producir absolutamente nada al país.
El futuro de México en las manos correctas
Por todo esto, la reencarnación de Colosio se da en Lily Téllez. No es solo un paralelismo; es la continuidad de un ideal que se niega a morir. Es la voz de la conciencia que, desde Sonora, se alza para reclamar el destino de la nación. La valentía de Lily Téllez al exponer al narco gobierno de la 4T la convierte en la mejor opción para la presidencia en el año 2030.
Su capacidad para desafiar el poder y su compromiso con la verdad son cualidades que hoy son más necesarias que nunca. En un país sumido en la desinformación y el engaño, la voz de Lily Téllez resuena como un faro de esperanza. Ella no solo denuncia los problemas, sino que representa la fuerza y el carácter necesarios para enfrentarlos.
Ella es la continuadora de los ideales de Luis Donaldo Colosio, el priista más destacado de su generación, el presidente que no fue. Su visión trascendía las siglas de un partido, y su compromiso era con la gente. Lily Téllez, al igual que Colosio, se ha posicionado como una líder que busca reformar el país desde sus cimientos, de cara al 2030 en la era de la inteligencia artificial y no de rituales anacrónicos promovidos por el régimen de la Cuarta Transformación.
El momento es ahora. Es momento de tomar el rumbo, de asumir la responsabilidad y de volver a encender la esperanza que un día, en una plaza de Tijuana, nos fue arrebatada. Lily Téllez, con su valentía y su visión, está lista para tomar la silla que Colosio dejó vacía y llevar a México con rumbo y con responsabilidad.
Citas de Luis Donaldo Colosio
«Yo veo un México con hambre y con sed de justicia. Un México de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían servirla. De mujeres y hombres afligidos por abuso de las autoridades o por la arrogancia de las oficinas gubernamentales».
«México quiere democracia, pero rechaza su perversión: la demagogia. Queremos cambio, sí. Cambio con rumbo y responsabilidad. Cambio para vivir con certidumbre, para vivir en paz».
«Nosotros, los priistas, tenemos que ser los primeros en reconocer que en la sociedad mexicana de hoy el gran reclamo popular es la democracia. Que la gente no quiere la imposición ni la arbitrariedad, que la gente quiere el cambio democrático».
«Aquí está el PRI con su recia vocación política. Aquí está el PRI para alentar la participación ciudadana. Aquí está el PRI para mantener la paz y la estabilidad del país. Aquí está el PRI en pie de lucha para enfrentar los desafíos que nos impone la historia».
Para su consulta, el discurso completo y un análisis del mismo se encuentran disponibles en los siguientes enlaces:
Texto completo del discurso: Memoria Política de México
Video del discurso: YouTube – COLOSIO: A 30 AÑOS del MÍTICO DISCURSO del PRIISTA
Sobre el autor
Fernando Arango Ávila es jurista y académico. Doctor en Ciencias de lo Fiscal, y actualmente cursa un posdoctorado en Derecho. Actualmente, combina su experiencia práctica con su labor investigativa. Escribe: drarango83@gmail.com.
¿Qué hacemos con el SIAPA? Parte 3

Tras haber revisado en las entregas anteriores la anemia financiera y la esclerosis institucional operativa del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), toca ahora hablar de lo que realmente importa: la reconstrucción. Pero antes de sacar la calculadora y el vernier, nos toca mirarnos al espejo como sociedad.
1. Descolonizar el grifo: Más allá del fetiche de la tubería
Durante décadas, en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) hemos asumido que la gestión del agua sea un “asunto de ingenieros”. Con el respeto que merece la disciplina, pero la gestión hidrosanitaria ha sido colonizada por una visión puramente física que reduce el ciclo del agua a un sistema de presiones, análisis químicos, válvulas y diámetros. Hemos olvidado que el agua no fluye solo por tubos, sino por realidades sociales, marcos jurídicos, vulnerabilidades de salud y equilibrios ecosistémicos.
Es urgente descolonizar el conocimiento hidrosanitario. Necesitamos sentar a la mesa no solo al que sabe de hidráulica o saneamiento, sino al economista que entiende de elasticidad de la demanda, al sociólogo que comprende la segregación urbana, al abogado que defiende el derecho humano al agua y, sobre todo, al ciudadano que recibe el “chocolate” líquido en su casa.
En el bréte mexicano de “querer ser siempre el niño en el bautizo, el novio en la boda y el muerto en el entierro”, nos hemos olvidado de que la construcción conjunta no es un concurso de egos; en este caso, es nuestra balsa de salvamento.
Si no somos capaces de generar consensos y evitar protagonismos estériles, seguiremos ahogándonos en un vaso de agua… sucia. La solución debe ser multidimensional o no será.
2. La arquitectura de la solución: Orientarse a resultados.
Para aquellos que creen que la administración pública es solo “imaginarse en el futuro”, “echarle ganas” o peor, salir en videos, permítanme ejemplificar un ejercicio de Cadena de Valor Público aplicado a la potabilización, ese proceso místico que el SIAPA parece haber olvidado en algún cajón de la colonia moderna.
A. El diagnóstico del lodo
La problemática es clara: Agua con parámetros de turbiedad y presencia de metales fuera de norma en puntos críticos de la red. Las causas no son “el destino” o “el crecimiento urbano”; son el desdén del diseño institucional y su operación: la obsolescencia o caducidad de las plantas potabilizadoras —como Miravalle—, la falta de mantenimiento en los sedimentadores y una red de distribución que parece colador romano.
B. La solución lógica
No se trata de comprar más cloro, sino de atacar las causas: sustitución de tecnologías para el retiro de metales, modernización tecnológica de las plantas y sectorización de la red para evitar la recontaminación.
C. La Cadena de Valor (El “cómo” sin cuentos)
1. Objetivo de resultado (Propósito): Los usuarios del AMG reciben agua que cumple con la NOM-127-SSA1-1994 (o su actualización) directamente en sus grifos.
Riesgo externo: El estrés hídrico extremo que altere la calidad química de las fuentes superficiales (Chapala/Calderón) o profundas (a mayor profundidad, más contaminación geogénica).
2. Objetivos de producto (Componentes): Plantas separadoras de contaminantes químicos y metales, instaladas; potabilizadoras rehabilitadas y sistemas de filtración avanzada operando al 100%.
3. Objetivos de proceso (Actividades): Licitación transparente de tecnologías, mantenimiento preventivo de lechos filtrantes y dosificación automatizada de reactivos.
D. El tablero de control (M&E)
Para que no nos den “atole con el dedo”, necesitamos indicadores de verdad:
Indicador de resultado: IR = [(Muestras dentro de norma) / (Total de muestras en domicilio) × 100]. Fuente: Auditorías externas aleatorias (no las del propio SIAPA).
Indicador de producto: IP = [(Caudal potabilizado bajo norma) / (Caudal de entrada) × 100]. Fuente: Registros de supervisión de producto, al salir de la planta y al ingreso al predio.
Indicador de proceso: IPr = [(Número de datos de verificación aleatoria de proceso de mantenimiento preventivo con cumplimiento / Número total de datos de verificación aleatoria de proceso de mantenimiento preventivo) × 100].
3. ¿Privatizar? El espejismo de la eficiencia empresarial
Aquí es donde el debate se pone picante. Existe una pulsión casi erótica en ciertos sectores por privatizarlo todo, bajo la premisa de que “el gobierno es inepto por naturaleza”. Pero cuidado, la historia de México está llena de instituciones diseñadas deliberadamente para fallar, creando el caldo de cultivo perfecto para la “salvación” privada, que suele ser más cara y menos santa.
El SIAPA es un monopolio natural. Sea público o privado, usted no puede elegir que otra empresa le ponga un tubo diferente en su casa. Por ello, el problema no es la propiedad, sino el arbitraje. La variable crítica no es quién opera, sino cómo se regula, supervisa y sanciona.
El espejo de Aguascalientes (Veolia 1993-2023)
Para quienes suspiran por una concesión privada, miremos el caso documentado por el ITESM (2012). Tras 30 años de concesión a Veolia, una empresa internacional “experta” en agua, los resultados son una bofetada a la lógica del libre mercado:
Problemas estructurales:
1. Especulación vs. realidad: Se planeó y permitieron crecer la ciudad con criterios inmobiliarios mientras se sobreexplotaba la escasa agua subterránea.
2. Contratos leoninos: Un título de concesión que no sancionaba el incumplimiento y protegía solo a la empresa.
3. Autoridad omisa: La CCAPAMA (el regulador municipal) terminó siendo un espectador decorativo de los abusos empresariales.
La numeralia del desastre:
Asimetría obscena: La autoridad cargaba con el 89% de la responsabilidad, pero la empresa se quedaba con el 98% de los ingresos. ¡El negocio soñado!
Eficiencia global de risa: Apenas el 30%. Es decir, de cada 10 litros, 7 se perdían entre fugas y mala cobranza.
El robo del tiempo: Se practicaban retrasos voluntarios en la impresión de recibos para cobrar el agua con tarifas indexadas (más caras) meses después del consumo real.
Salud en riesgo: El agua distribuida incumplía la norma de salud por contaminación geogénica (arsénico y flúor).
Conclusión: El balón está en nuestra cancha
Privatizar no es la respuesta; es solo cambiar de amo en un sistema que carece de látigo (arbitraje). La solución estructural para el SIAPA requiere tres pilares: diseño lógico multidimensional, arbitraje externo estricto y un esquema de asignación de recursos que priorice la equidad, no el beneficio político del gobernante en turno.
Como tapatíos, el reto es mayúsculo. ¿Podremos soltar ese “pequeño marranito exigente” del ego y exigir que el SIAPA deje de ser la “caja chica” (o grande) de la política estatal? ¿Podremos descolonizar nuestra mente y entender que el agua es un derecho, no una mercancía ni un botín electoral?
El comienzo de la solución no está en un nuevo director, ni en “la danza de los millones”, ni en una concesión milagrosa; pasa por enfrentar nuestros propios demonios como sociedad: la fragmentación, la desconfianza, la tentación del atajo y dejar de ser espectadores de nuestro propio desabasto. Si seguimos permitiendo que la gestión del agua sea un secreto de Estado entre ingenieros y políticos, lo único que tendremos garantizado en el futuro será sed… y una cuenta muy alta por pagar.
Es hora de actuar. Por el agua, por la ciudad, por nuestros hijos.
Sobre el autor
Sergio E. Gómez Partida es consultor en evaluación, gestión para resultados y planificación en sectores público y privado. Información de contacto: sgpartida@gmail.com; en X: @SergioGmezP
El trimestre más turbulento de Lemus

El primer trimestre de 2026 resultó ser el periodo más turbulento del gobierno de Pablo Lemus Navarro desde su toma de posesión en diciembre de 2024. Tres grandes crisis concentraron la presión sobre el Ejecutivo estatal: el llamado “tarifazo” al transporte público, que detonó semanas de movilizaciones; el abatimiento de Rubén Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el 22 de febrero en Tapalpa, con la subsecuente ola de represalias violentas; y, al cierre del trimestre, una crisis hídrica que afectó a cientos de colonias del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG).
El telón de fondo de los tres episodios es el Mundial de Fútbol 2026, que convierte a Jalisco en escaparate internacional y eleva exponencialmente los costos políticos de cualquier percepción de desequilibrios.
Eficacia decisional. La eficacia decisional del gobierno de Lemus durante este trimestre exhibe un patrón recurrente: decisiones iniciales polémicas seguidas de rectificaciones bajo presión social. El caso paradigmático es el llamado “tarifazo”. A partir del 1 de abril de 2026, el pasaje del transporte público estaba previsto para pasar de 9.50 a 14 pesos, lo que representaría un aumento del 47.37 por ciento. El esquema era técnicamente discutible: el Gobernador presentó una opción para pagar 11 pesos mediante una tarjeta de débito de una financiera amonestada por la Comisión Nacional Bancaria y Valores (CNBV), a la que el Gobierno Estatal pagaría 5.45 pesos mensuales por cada tarjeta activa.
Tras semanas de presión ciudadana y legislativa, Lemus acabó cediendo de forma considerable. El Gobierno de Jalisco canceló el aumento de 14 pesos en la tarifa del transporte público, y anunció que el pasaje se mantendría en 11 pesos a partir del 1 de abril, sin importar el método de pago. La rectificación evitó una escalada mayor, pero el costo político fue alto: el gobierno abandonó su postura inicial ante la presión, lo que debilita su capacidad de anticipación y diseño de política pública.
El episodio del Siapa repitió el patrón. En medio de la crisis por la mala calidad del agua potable, el Gobernador de Jalisco anunció la destitución del director del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (Siapa), Antonio Juárez Trueba. La decisión fue reactiva: la destitución ocurrió horas después de que colectivos, académicos y vecinos exigieran una alerta sanitaria y el relevo del funcionario.
Legitimidad política. La legitimidad de origen de Lemus es sólida (a pesar de recursos legales y protestas opositoras los tribunales reconocieron su triunfo) y mantiene niveles de aprobación razonables según lo reportan diversos medios de comunicación. Sin embargo, la legitimidad del ejercicio de gobierno durante este trimestre sufrió erosión en al menos tres frentes.
En el flanco del transporte, la movilización popular fue sostenida e intensa. Las protestas contra el aumento de la tarifa del transporte público y la obligatoriedad de usar una tarjeta de débito de una financiera privada, continuaron con la séptima marcha en enero con consignas como en contra de la decisión gubernamental.
La legitimidad del esquema fue cuestionada adicionalmente por los tribunales. El Séptimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa otorgó una suspensión provisional a 35 estudiantes, determinando que el subsidio al transporte no puede condicionarse a la entrega obligatoria de datos personales a una empresa privada.
En el terreno legislativo, el conflicto con bancadas de oposición generó fricciones de legitimidad. Los grupos parlamentarios de Morena, Hagamos y Futuro acusaron al Gobernador Pablo Lemus de desinformación, al señalar que el dictamen sobre identidad de género aprobado por el Congreso no autorizaba ni promovía cambios de sexo, y que ni el Congreso ni el Gobernador tienen facultades para cuestionar la vigencia de derechos humanos reconocidos por México en tratados internacionales.
Un episodio adicional que dañó su imagen fue la detención de estudiantes manifestantes, a quienes Lemus acabó liberando. El Gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, liberó a los cuatro estudiantes detenidos por realizar pintas en Palacio de Gobierno y la Catedral durante una manifestación contra la tarifa del transporte público, acusando que los jóvenes fueron “azuzados” por actores políticos de la oposición. La justificación fue percibida por organizaciones civiles como politización de un hecho represivo: más de 50 colectivos y organismos defensores de derechos humanos, entre ellos Amnistía Internacional, calificaron la actuación policial como una grave violación a las garantías individuales.
Cohesión institucional. La relación entre el Ejecutivo y el Legislativo estatal es el punto más frágil de la gobernabilidad de Lemus. El Gobernador gobierna sin mayoría propia: Movimiento Ciudadano sólo logró ganar en cuatro distritos concentrados en el AMG, mientras que la coalición de los partidos PRI, PAN y PRD ganó tres escaños en el Poder Legislativo. Esta situación de no contar con una bancada legislativa robusta se ha traducido en fricciones sistemáticas. El propio Lemus ha descrito el escenario en términos de confrontación.
Un episodio que ilustra la ruptura Ejecutivo-Legislativo es el conflicto en Bolaños. En el municipio de Bolaños existe una situación de conflicto entre mestizos y miembros de la etnia wixárika, a raíz de que se aprobó en el Congreso de Jalisco un cambio de régimen de gobierno por uno de usos y costumbres. Esto provocó el cierre de carreteras y el derribo de una escultura icónica, lo que mantiene el clima de confrontación, que a decir del Gobernador Lemus, les fue advertido a los legisladores, pero lo ignoraron.
La relación con el Gobierno Federal es ambivalente: cordial en lo personal con la presidenta Sheinbaum, pero tensa en lo presupuestal. Lemus ha denunciado en entrevistas que dependencias federales castigan a Jalisco por ser un estado de oposición. Por otro lado, el nombramiento del nuevo director del Siapa por criterios de lealtad personal generó cuestionamientos sobre el criterio técnico frente al político en las designaciones del gabinete.
Estabilidad política. Este es el indicador que registró la mayor caída en el trimestre. El abatimiento de “El Mencho” el 22 de febrero de 2026 fue el acontecimiento más disruptivo para la estabilidad política y el orden público en Jalisco en años recientes. El epicentro fue Jalisco. En Guadalajara, hubo más de 30 puntos de bloqueos y enfrentamientos en toda el AMG. La reacción violenta del CJNG incluyó bloqueos, incendios y tiroteos.
En materia electoral, el Partido del Trabajo lanzó amenazas de impulsar una revocación de mandato contra Lemus a raíz del tarifazo, aunque sin concreción formal durante el trimestre. El trimestre estuvo marcado por un nivel de conflictividad sociopolítica inusualmente alto para Jalisco, con múltiples frentes abiertos de forma simultánea.
El conflicto por el incremento a las tarifas del transporte público fue el más sostenido. Desde principios de enero se registraron protestas prácticamente cada semana, La conflictividad fue multifactorial: partidos de oposición, colectivos estudiantiles, estudiantes mediante amparos, y el propio Congreso del Estado mediante exhortos formales al Ejecutivo. A este conflicto se sumó en enero el choque legislativo en torno a la ley de identidad de género, con acusaciones de desinformación cruzadas entre el Gobernador y las bancadas parlamentarias opositoras.
El episodio de Bolaños al cierre del trimestre añadió una dimensión étnica y territorial a la conflictividad. El municipio de Bolaños registra una situación de conflicto entre mestizos y miembros de la etnia wixárika, con cierre de carreteras. El Gobernador, visiblemente irritado, responsabilizó a los legisladores: “Si ellos tomaron esa decisión, que vayan a dialogar entre las partes también, a explicarle a la ciudadanía de Bolaños por qué tomaron esa decisión. Los quiero ver allá, no encerraditos en el Poder Legislativo”.
Desde un análisis de gobernabilidad, la simultaneidad de estos frentes conflictivos —transporte, seguridad, agua, identidad de género, conflicto étnico— indica una capacidad de gestión institucional desbordada, incapaz de contener la conflictividad dentro de los canales institucionales ordinarios.
Deterioro social y episodios violentos. Este indicador registra la lectura más preocupante del trimestre, determinada por la convergencia de tres crisis de naturaleza distinta.
Violencia organizada. Antes del 22 de febrero, el trimestre mostraba avances genuinos en seguridad. El promedio diario de homicidio doloso, según cifras oficiales, en la entidad se redujo 47% entre septiembre de 2024 y enero de 2026, al pasar de 4.80 a 2.55 casos diarios, siendo enero de 2026 el mes con la incidencia más baja de homicidios en los últimos 11 años. Sin embargo, el abatimiento de “El Mencho” trastocó este panorama. En marzo, Jalisco registró 59 homicidios, aunque dentro de la media regional.
Crisis del agua. El deterioro en la calidad del agua durante marzo representó una crisis sanitaria de gran impacto. En diversas zonas de Guadalajara y Zapopan, el agua que llegaba a los hogares presentó coloración, mal olor y presencia de sedimentos. Al menos 176 colonias fueron reconocidas como afectadas, aunque registros independientes elevaban la cifra a más de 450.
Crisis de personas desaparecidas. Jalisco mantiene una de las crisis humanitarias más agudas del país en materia de personas desaparecidas. Jalisco está entre los que registran el mayor número de personas desaparecidas, con 12,500 casos documentados. Esta crisis adquirió una dimensión política específica en el trimestre, cuando familias de desaparecidos denunciaron intentos de retirar carteles de búsqueda de cara al Mundial. Las familias que colocan los volantes para buscar a sus seres queridos dicen que enfrentan intentos del gobierno por borrar esos rostros de cara al Mundial.
Conclusiones
El primer trimestre de 2026 deja a Pablo Lemus Navarro en una posición de equilibrio precario: no hay síntomas de ingobernabilidad aguda, pero sí un patrón de gobierno reactivo que responde a las crisis cuando ya están desbordadas, en lugar de anticiparlas. La rectificación del tarifazo fue políticamente necesaria, pero reflejó una decisión inicial mal calibrada. La destitución del director del Siapa fue oportuna, pero ocurrió tras semanas de protestas.
El rasgo más preocupante desde una perspectiva de gobernabilidad no es ninguna crisis en particular, sino su simultaneidad y su naturaleza estructural: el transporte, el agua y los desaparecidos son problemas sistémicos que no se resuelven con cambios de director ni con decretos tarifarios corregidos. El Mundial de Fútbol 2026, que inicia en junio, opera como catalizador dual: obliga a acelerar soluciones de fachada al tiempo que expone ante el mundo las fisuras del modelo de gobierno “al estilo Jalisco”.
Sobre el autor
José de Jesús Gómez Valle es analista político. Profesor Investigador en el CUCSH de la UdeG. Contacta: jose.gomezvalle@gmail.com y en X: @jgomezvalle.













